Descripción
La Cova de Can Marçà, situada en el Port de Sant Miquel, al norte de la isla, es uno de los principales atractivos naturales de Ibiza y una auténtica joya geológica con miles de años de antigüedad. Esculpida por la erosión del agua en el interior del acantilado, esta cueva natural ofrece un recorrido fascinante entre estalactitas, estalagmitas, cascadas petrificadas y formaciones calcáreas que narran la historia geológica de la isla.
Durante siglos, la cueva fue utilizada por contrabandistas para esconder mercancías, y aún conserva los senderos y marcas originales que guiaban sus pasos. Hoy está completamente acondicionada para las visitas, con iluminación ambiental y efectos sonoros que realzan su espectacularidad natural.
El recorrido culmina con un mirador sobre la bahía del Port de Sant Miquel, desde donde se obtienen vistas impresionantes del mar y los acantilados del norte ibicenco.



