Descripción
El Port de Sant Miquel, situado en el municipio de Sant Joan de Labritja, es una de las playas más conocidas y completas del norte de Ibiza, enclavada en una amplia bahía protegida por colinas cubiertas de pinos. Antiguo puerto pesquero, hoy es un destino ideal para familias, parejas y amantes de la naturaleza, que combina comodidad, paisaje y mar en calma.
Su arena dorada y sus aguas cristalinas y poco profundas la convierten en un lugar perfecto para el baño y los deportes acuáticos como el paddle surf o el kayak. Desde la playa pueden explorarse pequeñas calas cercanas o realizar paseos en barco por la costa norte.
En los alrededores se encuentran hoteles, restaurantes y tiendas, así como algunos de los puntos más emblemáticos de la zona, como la Cueva de Can Marçà, uno de los principales atractivos naturales de la isla.



