Descripción
Las praderas de posidonia oceánica son fundamentales para las playas de Ibiza, porque actúan como una auténtica barrera natural. Sus hojas y raíces frenan el oleaje y las corrientes, ayudando a retener la arena y evitando la erosión de las playas. Además, producen oxígeno, capturan CO₂ y sirven de refugio y zona de reproducción para numerosas especies marinas. Por ello, conservar la posidonia significa proteger la biodiversidad y mantener las playas de Ibiza en buenas condiciones de forma natural. En el año 1999, la UNESCO distingue la importancia de este bien natural, reconociendo el mismo como Patrimonio de la Humanidad.



